Historia de un campeón:

Proveniente de familia ciclista, Manuel Gallardo Fuenzalida ha traído el ciclismo consigo durante toda su vida. Su padre, Manuel “Huaso” Gallardo, fue también un reconocido ciclista a nivel nacional y cuyo nombre lo lleva consigo el velódromo “Manuel Gallardo” de la ciudad de Curicó, en honor a toda la historia que sembró dentro del ciclismo curicano. Manuel, a su temprana edad, se consagró con numerosos títulos a nivel nacional, llegando a ser campeón panamericano en México de ciclismo en ruta durante su juventud.
Posteriormente, dedicó largos años de su vida a la institución de Investigaciones de Chile. Casado con Elba Parraguez Fuenzalida, dieron origen a una hermosa familia con 4 hijos. A sus 48 años, una vez ya jubilado, retomó lo que tanto anheló alguna vez en su vida, el ciclismo, y comenzó a entrenar y a competir junto a los ciclistas laborales, tomando cada vez más el profesionalismo que lo caracteriza. Vuelco total, cambio de hábitos, de alimentación, de horarios…todo en pro de convertirse en el ciclista que soñaba. Ya a sus 50 años, en el año 2011, luego de varios triunfos a nivel nacional, junto a su esposa y un grupo de ciclistas chilenos, viajan a competir al panamericano de ciclismo en Cuba, donde se consagra como Vice Campeón Panamericano, trayendo consigo dos preseas de plata para Chile.
En el año 2012, compite en el panamericano de ciclismo en Colombia, donde nuevamente se consagra como Vice Campeón Panamericano, obteniendo preseas de plata y bronce para Chile. En el año 2013, se consagra como Campeón Nacional de ciclismo en pista. En el año 2014, nuevamente sale a competir al extranjero, al panamericano de ciclismo en Bolivia, donde se consagra como Campeón Panamericano de Ciclismo, trayendo consigo el oro para Chile. Ya en el año 2015 sus objetivos y metas son mayores y su currículo deportivo le permite competir en el Campeonato Mundial de Ciclismo en pista, desarrollado en Manchester, Inglaterra, donde obtiene el 3er lugar del mundo, con una medalla de bronce para Chile. Posteriormente, en el mismo año 2015 y mostrando un altísimo nivel de competencia, se consagra como Campeón Nacional de Ciclismo en Pista, quedándose con el oro una vez más.
Entrando el año 2016, en enero, durante la conocida carrera de ciclismo de ruta “Curicó-Iloca”, sufre una grave caída junto al pelotón de corredores, que le provocó la fractura de las dos primeras vértebras de su columna. Es aquí donde “Lo Divino” pone sus cartas en el juego. Los dos primeros días en el Hospital de Carabineros de Santiago fueron eternos, con un diagnóstico de paraplejia que se venía entre las manos. Inexplicablemente para los médicos, el accidente no causó daño medular, por lo que no perdió la movilidad de su cuerpo; “Recuerdo cuando el médico tratante se acercó a mi familia a contarnos la noticia y nos dijo; su padre tiene a alguien que lo cuida desde el cielo”. Desde allí fue un periodo largo y lento de recuperación, de rehacer su casa y acomodar nuevamente sus costumbres, sobre todo las de su señora, que estaba con él en todo momento del día. Pese a esto “la llama” nunca se extinguió, siempre perduró la fe y la esperanza de poder volver a subirse a la bicicleta. Pasado seis meses de tratamiento, ya cobrando movilidad en su cuello y con permiso para poder pedalear en bicicleta con un collar cervical, mi padre me dice “quiero contarte un secreto, quiero prepararme para competir en las olimpiadas máster del próximo año, en Nueva Zelanda”. Como hijo, me causó una alegría tremenda, ver que la luz de mi padre aún se mantenía intacta y más viva que nunca, con ansias de volver a iluminar…cosa que, por supuesto, a mi madre no le agradó mucho cuando supo.

CYCLING
AVANTIDROME
World Masters Games Auckland
April 20-30 2017
Photo by CMGSPORT
www.cmgsport.co.nz
Ya entrando en recta final, con pocos, pero intensos meses de entrenamiento junto a su preparador físico Ricardo Díaz y su entrenador de ciclismo Sebastián Muñoz, mi padre lucía y hacía sentir que estaba muy bien preparado y junto a su entrenador viaja a Nueva Zelanda, rumbo a World Masters Games 2017. Luego de 3 días de competencia, había logrado obtener tres 4tos lugares en cada una de ellas y le restaba sólo una carrera.
“Conversamos largo rato por teléfono y de igual manera conversó con mi madre, antes de la carrera. Nos contó que el nivel de competencia era altísimo, que hasta el momento había dejado todo en la pista. Le dije, independiente del resultado de esta última carrera, recuerda todo lo que has pasado para estar ahí, todo lo que has vivido y todo lo que te has preparado.
Confía plenamente en tus habilidades y deja todo en la pista, que no quedes con la sensación de que pudo haber sido mejor o que pudiste haber dado más, ¡porque el momento es ahora. ¡Dios dirá si hay medalla o no, pero corre confiado en ti!”. Luego de unas horas, esperando el resultado de su carrera, mi madre recibe un llamado de mi padre, que entre lágrimas y gritos le decía; “salí segundo, Monito, los amo a todos”. Ese día, viernes 31 de abril de 2017, a sus 56 años de edad, Manuel Gallardo Fuenzalida se consagra como Vice Campeón Olímpico de ciclismo en pista, en los World Masters Games, llevados a cabo en la ciudad de Auckland, en Nueva Zelanda.
“Veo en mi padre el fiel reflejo de un deportista de elite. El deporte es muy ingrato, el sufrimiento y las penas se viven solos, las victorias se viven en multitud. He vivido y practicado deporte por muchos años de mi vida. He tenido el privilegio de criarme, entrenar y sentir el deporte como él. La palabra “deportista” conlleva un significado muy grande. Es diferente tener talento para practicar un deporte a que una persona sea deportista. Un deportista lleva una forma de vida diferente, que lo hace parecer extraño frente a nuestra sociedad. Ser deportista es llevar y respetar una disciplina de vida, crear en ti una conducta especial, dejar de lado un sinfín de comodidades por el sacrificio, el calor del hogar por el frío del invierno, sumado a llevar una familia y ver cómo tener para alimentarnos día a día.
Considero que muchas personas ni siquiera logran imaginarse todo lo que hay detrás de un deportista, yo lo veo reflejado en mi padre a diario. Hoy, es casi una vida que hay detrás de esa medalla de plata, es perseguir y cumplir un sueño. Tantas vivencias, anécdotas, experiencias, caídas y puestas en pie nuevamente que crean un significado invaluable.
Hace un año atrás, mi padre estaba quedando parapléjico. Milagrosamente pudo recuperarse y hoy está en el podio olímpico recibiendo lo que ha buscado toda su vida, el triunfo, el dejar un legado y encaminar un sendero para todos quienes lo conocen y quieren seguir su huella. Para nosotros como familia es una emoción inmensa, solo pensar en su triunfo nos hace llorar de alegría y orgullo, me imagino lo feliz que debe estar él. Siempre nos ha dicho, en el alma de un deportista no existe el participar, por muy alta que sea la brecha siempre ve una luz y posibilidad de victoria, de competencia y de triunfo”.

Por Manuel Gallardo Parraguez (hijo)