Con foco en la formación integral, la inclusión y el desarrollo desde edades tempranas, la Asociación del Rugby de Maule avanza en la capacitación de entrenadores que no solo enseñan el juego: sino que formen personas y fortalezcan el crecimiento sostenible en la región. En Enamirdeportes.cl conversamos con Exequiel Salazar, entrenador formado en Curicó y principal educador que la Federación de Rugby de Chile tiene en el Maule.
_______Por Matchday 80

El pasado fin de semana, el rugby maulino se capacitó con lineamientos de World Rugby. ¿Cuáles fueron los objetivos de la capacitación y los objetivos en el desarrollo de nuevos educadores?
«Nuestro objetivo principal fue entregar herramientas concretas para que los nuevos entrenadores del Maule puedan enseñar rugby de manera segura, progresiva y significativa. Buscamos que comprendan el juego desde su lógica, no solo desde lo técnico. En el Maule queremos formar educadores que impacten en sus comunidades, promoviendo el rugby como una herramienta formativa, más allá del rendimiento».
¿Cómo estuvo el nivel en esta ocasión? ¿Cuál es el nivel de conocimiento en el Maule y hacia dónde se quiere llegar en este aspecto?
«La verdad, que vimos un grupo muy comprometido, con buena disposición al aprendizaje. Hay distintos niveles, pero eso es positivo porque permite generar comunidad. Hoy el Maule está en una etapa de crecimiento, y el desafío es que avance hacia la formación de entrenadores más autónomos, con criterio, capaces de planificar y adaptar sus sesiones según el contexto».
¿Qué aspectos técnicos o metodológicos y desafíos entran en juego en este tipo de capacitaciones?
«Uno de los principales desafíos está en el desarrollo formativo desde edades tempranas, tanto en clubes como en colegios. Si bien el Maule cuenta con un cronograma de festivales y competencia en categorías juveniles, aún existe una brecha importante en categorías intermedias como M12 y M14, donde está la base del juego. Ahí necesitamos mayor continuidad y estructura competitiva.
Y desde lo metodológico, quisimos reforzar una enseñanza basada en la comprensión del juego, dando más énfasis al conocimiento de las reglas y a la progresión adecuada del aprendizaje. Es clave que los jugadores entiendan el “por qué” del juego, avanzando de lo simple a lo complejo, respetando sus etapas de desarrollo».
¿Cómo has visto el crecimiento del rugby en la Región del Maule en los últimos años?
«El crecimiento ha sido muy positivo, y va de la mano con un mayor interés por capacitarse y hacer las cosas bien. Hay una base sólida, con clubes que se han ido sumando y fortaleciendo el ecosistema del rugby en la región. Sin embargo, todavía tenemos un desafío importante: llevar el rugby a más colegios. Ahí estamos al debe, ya que aún son pocos los establecimientos que han integrado este deporte en sus procesos formativos. Si queremos un crecimiento real y sostenido, el rugby debe entrar con fuerza al ámbito escolar».

¿Qué se necesita para llegar a más colegios y cuáles son los desafíos para tener más rugby formativo en la zona?
«La continuidad de los procesos es clave. Necesitamos más entrenadores capacitados, mayor apoyo institucional y fortalecer las competencias locales. También es fundamental generar identidad y pertenencia en cada club».
En las capacitaciones destacó la participación de un entrenador con discapacidad auditiva: ¿Cómo se aborda la inclusión dentro de estas capacitaciones?
«La inclusión no es un discurso, es una práctica. Adaptamos la comunicación, utilizamos más apoyo visual y fomentamos un ambiente de respeto y colaboración. El rugby tiene valores muy claros, y uno de ellos es que todos tienen un espacio».
¿Qué habilidades blandas considera fundamentales en la formación de entrenadores?
«La comunicación, la empatía, el liderazgo y la capacidad de adaptación son claves. Un buen entrenador no solo enseña rugby, forma personas. Y eso requiere entender a quienes tienes al frente».
¿Qué mensaje entregarías a quienes buscan integrarse como entrenadores?
«Que el rugby es una tremenda oportunidad para educar, formar y transformar realidades. No se trata solo de enseñar a jugar, sino de acompañar procesos, desarrollar valores y generar impacto en las personas y que todos pueden aportar desde distintas áreas: desde lo técnico, lo formativo, lo organizativo o lo humano. Lo importante es tener disposición a aprender y a trabajar en equipo. La comunicación entre entrenadores, dirigentes de clubes y la asociación es fundamental. Solo desde una mirada colaborativa y alineada podremos seguir haciendo crecer el rugby en nuestra región de manera sólida y con sentido», concluyó.