– Ganó la etapa reina, pero en el último día otro equipo grande chileno lo atacó y perdió tiempo así que quedó en la segunda posición de la clasificación general.
-“Se valora su esfuerzo, porque él compite en una bicicleta antigua, trabaja. Y se enfrentó de igual a igual a grandes potencias sudamericanas en Argentina”.

En la reciente Vuelta a San Juan 2026, hubo un nombre que definió la carrera, que sostuvo el ritmo en la montaña y que enfrentó sin complejos a las estructuras más fuertes del pelotón internacional: Cristóbal Ramírez. El ciclista curicano finalizó segundo en la clasificación general, pero su actuación lo confirma como el corredor más influyente y combativo de toda la competencia.
La jornada decisiva llegó en la etapa reina, con meta en el imponente Alto del Colorado. Allí, en el terreno donde se separan los buenos de los grandes, Ramírez impuso su sello con una victoria construida con potencia, inteligencia y determinación. Ese día tomó el control deportivo de la carrera y se instaló como líder frente a rivales y equipos de alto nivel.
A lo largo de la vuelta defendió posiciones, respondió ataques y mantuvo regularidad en el terreno más exigente, compitiendo con carácter frente a estructuras superiores y demostrando que su rendimiento es el resultado de años de trabajo constante.
Su historia refuerza aún más el valor de lo conseguido. Cristóbal compatibiliza trabajo y entrenamiento, sosteniendo su carrera con disciplina diaria. En 2022, mientras competía en España, sufrió una fractura de fémur que amenazó seriamente su continuidad deportiva. Sin embargo, tras un exigente proceso de recuperación, regresó más fuerte, transformando uno de los momentos más difíciles de su carrera en un nuevo impulso competitivo.
En un ciclismo cada vez más dominado por la tecnología, Ramírez compite sin el equipamiento más moderno del pelotón, y aun así logró disputar la carrera hasta el final y rendir al más alto nivel internacional.
Pero más allá del resultado, su actuación deja un mensaje claro. Desde Curicó, Cristóbal Ramírez se transforma en referente e inspiración para las nuevas generaciones del ciclismo local, demostrando que el talento crece con disciplina, esfuerzo y convicción. Y también en ejemplo para aquellos deportistas que, sin importar la edad, trabajan cada día, entrenan y persiguen metas deportivas con pasión y perseverancia.
Porque hay resultados que figuran en las tablas… y otros que quedan en las personas.
Cristóbal Ramírez, desde la montaña, dejó una marca que trasciende la clasificación: la del esfuerzo verdadero y el espíritu del ciclismo curicano.
Por Daniela Guajardo.